María Luisa Valenzuela: una vida de servicio
Mujer guayaquileña que dedicó su vida a impulsar el progreso de obreros ecuatorianos y sus familias.
- Año
- 2017
- Participación
- Autor
Sobre este libro
Cuando Juan Proaño, residente de la ciudadela Sopeña, al sur de Guayaquil, y un grupo de orgullosos dueños de viviendas adquiridas a través de la Cooperativa de Vivienda «Nuestro Hogar», iniciativa de mi tía María Luisa Valenzuela Barriga —noble mujer dedicada al servicio social y religioso con el carisma de Dolores Sopeña— solicitaron al Municipio de Guayaquil que se levantara su estatua frente a la iglesia y al parque del apacible vecindario, me comprometí a escribir algo sobre la vida de esta eficaz ejecutiva.
Ella sirvió, desde su congregación, a familias trabajadoras, no solo en su formación en el Centro Obrero, sino también procurando que tuvieran vivienda, algo que en la década de 1970 era muy difícil de lograr.
Pocas semanas antes de la inauguración de la escultura, realizada por Chay Velasco, de María Luisa Valenzuela en marzo de 2017, escribí un pequeño folleto sobre mi tía Lucha para repartir entre los asistentes al evento.
Es una obra muy pequeña para una persona con características especiales y un inmenso afán de vivir para servir, aunque con audaces objetivos, a familias cristianas trabajadoras de su ciudad.
Esperamos que esto sea inspiración para que otras personas conozcan la obra de las «madres protectoras del obrero» y realicen un trabajo más extenso sobre la labor realizada en Guayaquil por la Fundación Dolores Sopeña desde 1932.
Documento original
Libro completo
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